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3 razones para ir a Cádiz

3 razones para ir a Cádiz

 

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Es uno de los puertos más antiguos de Europa. En Cádiz se puede caminar por el barrio El Pópulo lugar donde han vivido fenicios, romanos y árabes. También se puede visitar la Torre Tavira, con 45 metros sobre el nivel del mar es el edificio mirador con una de las mejores vistas a la ciudad, fue considerado el edificio más alto del puerto y, a su vez, en su interior es posible recorrer una cámara obscura que funciona como cámara estenopéica y permite ver lo que sucede afuera en una pantalla blanca y convexa.

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Tiene una continua oferta cultural todo el año. Es conocido por su famosos carnaval. Los festivales de danza y música tienen una importante carga de programación durante todo el año. Su oferta gastronómica atrae a turistas de todo el mundo. Junto a grandes plazas y veredas y en la planta baja de los edificios se ubican los restaurantes, tiendas y cafeterías que hacen de la ciudad puerto un sitio amable para los transeúntes. El buen clima durante todo el año, el flamenco, los atardeceres sobre el mar y el vino de Jerez hacen de Cadiz la ciudad perfecta para disfrutar.

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Las fachadas recubiertas de cal para repeler el calor han hecho de estas ciudades mágicas lugares para caminarlos y retratarlos. Son 19 pueblos blancos que pertenecen a la ruta turística de Andalucía y del cual destacan que ninguno se parece a otro.

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Luis Ángel Arango, la biblioteca de los espacios

Luis Ángel Arango, la biblioteca de los espacios

Para Luis Ángel Arango el dinero no podía restringirse a un uso exclusivamente material, su función debía poseer un marco amplio en donde se diera cuenta de diferentes áreas del conocimiento humano.

A la Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá se la ha catalogado como la Biblioteca de los espacios. La gran edificación, ubicada en el barrio La Candelaria, centro histórico de Bogotá, es un gran proyecto cultural cuyos inicios se remontan a 1957. Desde ese año y hasta el 2003 fue desarrollado en varias etapas para llegar a convertirse, con sus actuales 7.200 metros cuadrados de construcción, en la denominada Manzana Cultural de Bogotá.

La firma Esguerra, Sáenz, Urdaneta y Suárez Ltda. decide responderle a la ciudad con materiales nobles como la madera y el mármol sin sobrepasar la altura de las edificaciones cercanas, respetando siempre las masas circundantes.

En el texto ‘Clásicos de la arquitectura colombiana’ se menciona: La biblioteca consta de un cuerpo denso que pareciera flotar en la pendiente del terreno, generando espacio público bajo este a medida que la inclinación se pronuncia. El vidrio, heredero y testigo del espíritu de la época modernista, es el agente protagonista en este vuelo volumétrico así como en las diferentes superficies que entrecortan el volumen inicial mediante techos planos e inclinados para iluminar los espacios internos.

Materiales nobles como el mármol y el metal son elementos que a la vista lucen elegantes. El diseño arquitectónico permite iluminación cenital sobre espacios de circulación, lectura y exposición. El edificio ofrece múltiples lugares, silenciosos que invitan a la contemplación.

En el libro Historia de una empresa cultural : Biblioteca Luis Ángel Arango 1958-2008, Luis Fernando Molina Londoño nos deja ver cómo se “considera que las bibliotecas no son simples depósitos de libros sino organismos fundamentales de la sociedad por la contribución a su desarrollo educativo, cultural, científico, técnico, político y económico. Como entidades sociales son un instrumento de autoformación personal y agentes activos que se involucran en todas las actividades de una sociedad. Su línea transversal las convierte en hitos urbanos. Como principal centro político administrativo, económico y demográfico, Bogotá concentra no solo las más antiguas bibliotecas de Colombia, sino la más grande en materia de colecciones, área construida y número de usuarios que es la BLAA.”

Este recinto alberga “una de las colecciones documentales más importantes del continente, una colección de arte y un espacio para conciertos musicales de altísimo nivel.” El complejo abraza a la Casa Republicana, una construcción de principios del siglo XX que actualmente contiene una parte de la Colección de Arte del Museo del Banco de la República.

La Colección de Arte del Banco de la República inició en noviembre de 1957 con la adquisición de tres obras: Mandolina sobre silla, de Fernando Botero, Ángel volando en la noche, de Cecilia Porras, y El Dorado #2, de Eduardo Ramírez Villamizar, piezas incluidas en la muestra Salón de Arte Moderno organizada por el Banco en la Biblioteca Luis Ángel Arango —entonces recientemente inaugurada—.

Una serie de arcos separan la Biblioteca de la Casa Republicana. La neutralidad del color contrasta con la obra ‘Miss Fotojapón’ de Juan Pablo Echeverri, ubicada sobre uno de los muros que conforman el espacio central de esta sala.

El espacio, rematado por una pirámide de cristal con un brise-soleil metálico que difumina la luz, acoge a la obra ‘Sin título III’ de Doris Salcedo. En este primer piso hay obras de María Teresa Hincapié, María José Arjona, Lucas Ospina, entre otros.

La obra ‘Cuja’ de Juliana Góngora, una adquisición reciente del museo, es el preámbulo para ir a la segunda planta, en donde es posible encontrarse con obras de Carlos Garaicoa, Marco Maggi, Danilo Dueñas, Juan Fernando Herrán, entre otros.

Las obras de la Casa Republicana son parte de una recopilación de arte contemporáneo producido desde 1980 hasta la actualidad, con énfasis en arte colombiano, aunque cuenta con obras de artistas latinoamericanos y europeos: “Tres décadas de arte en expansión”, curada por Carolina Ponce de León y Santiago Rueda, tiene siete categorías: Memoria, Resistencias, Cuerpos, Medios expandidos, Metodologías, Espacios y Geometrías

Caminar por los lugares de esta Biblioteca es perderse entre las historias de sus colores, de sus técnicas y de sus geometrías. Los espacios, como encapsulados dentro de una mega estructura, se vuelven un lugar de exploración, un tomo más de esa gran biblioteca de espacios.

Ficha:
Arquitectos
Esguerra, Sáenz, Urdaneta y Suárez Ltda.
Ubicación
Bogotá, Colombia
Cliente
Banco de la República
Referencias
Página official German Samper, Wikipedia
Área
7200.0 m2
Año Proyecto
1962

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Rafael Racines Cuesta, el investigador de fotografías históricas

‘Mi trabajo es un legado a la juventud. La fotografía no es pura curiosidad: es lección. La fotografía no es farándula: es un testigo fiel de una realidad y hay que darle ese valor’.

Su colección de fotos la empezó en las afueras de los cines de Quito. Rafael Racines Cuesta recuerda que desde joven tuvo el gusto de comprar fotografías a los carameleros y chocolatineros que se ubicaban en las puertas de los establecimientos. Su interés por la investigación, los registros históricos fotográficos y las caminatas a lugares poco conocidas, pero tradicionales, le llevaron a convertirse en un referente, no solamente en los medios digitales de la ciudad, sino también, en lo más importante para Racines: en la gestión del campo cultural.

Tuve el gusto de encontrarme con Rafael en la cafetería del Centro Cultural Metropolitano. Muy cerca del corazón de la ciudad: La Plaza Grande. ‘Tu tienes que aprender a hacer organizado’- me decía Rafael. ‘Una diaria, una diaria todos los días. Yo no tengo ninguna desesperación de los likes, ni de ninguna pendejada, discúlpame que te diga, yo a mi edad ya no estoy para estar en eso’ – me decía efusivamente refiriéndose a su estrategia digital. Actualmente su comunidad: Quito, de aldea a ciudad, en Facebook llega casi a los 20K seguidores.
‘Si te dedicas a hablar de historia: hablas de historia, de memoria, de identidad y de las falencias de la ciudad. De los errores que cometemos. Cuestionar hace que no solamente te conviertas en un referente en las redes. Eres un referente en la ciudad y de la sociedad’
La segunda vez que vi a Rafael fue mientras participaba en un conversatorio en el Salón Máximo de la Facultad de Filosofía de la Universidad Central. Con un salón completamente lleno recordaba con nostalgia el agua que bajaba desde los deshielos del Pichincha, la misma que pasaba a través de La Chorrera hasta la Plaza de San Francisco y la Plaza de la Independencia. Cuando Racines habla de Quito se lo escucha cómodo y confiado. Su fresca memoria le permite recordar vivencias de su infancia.
Su padre, mecánico, y su abuela fueron los encargados de enseñarle de la mano la ciudad. Los dos habían crecido en barrio de San Roque. ‘Yo se lo que es vivir 8 hermanos en un mismo dormitorio. En nuestro tiempo del Quito antiguo había un solo servicio higiénico para 10 familias y las mamás se turnaban para dar la limpieza del excusado. Eso eran los hogares de los quiteños. Es una realidad de Quito que quiere ser olvidada.
Obtenido del archivo de Quito, de aldea a ciudad. El quiteño de verdad allá por los 1940s, 50s y 60s, era el que se aventuraba con la jorga de amigos y amigas de barrio, a buscar moras, tacsos, manzanas silvestres, nigüas, zambos y más en los bosques y quebradas (hoy inexistentes) de la ciudad.
Rafael Racines nació el 28 de mayo de 1950. Cursó varios años para conseguir una licenciatura en psicología industrial que no concluyó. Para él su trabajo es el fruto de las vivencias de su niñez. Actualmente su circulo de amigos está conformado por: historiadores, arquitectos, trabajadores sociales, antropólogos, jóvenes estudiantes y aficionados de la ciudad.
El camino de Rafael da inicios en 2012 cuando fue invitado a una entrevista hecha por Sami Ayriwa en TV Pública sobre su video que aun está colgado en Youtube llamado: El Quito de los olvidados. En 2013 inaugura su cuenta en Facebook: Quito, de aldea a ciudad. ‘Entre el 2015 – 2016. Fue cuando empecé a salir con los jóvenes de las universidades. Las redes sociales me permitieron conectar con más personas para realizar caminatas. En el año 2017 entré a El Censo por primera vez. El Censo era un sitio temido y logré llegar con 450 personas. Tampoco nadie hacía caminatas a la Chorrera por miedo a la delincuencia, la última vez que fuimos llegamos con 350 personas. En el 2017 hice 11 caminatas en los 11 meses del año. Previo a las caminatas dábamos una charla con fotos e información del lugar y les preparábamos haciendo una confrontación del pasado y del presente’- me comentaba Racines.
Texto de RRC: La modernidad nos entrega una nueva ciudad que es la que heredamos a nuestros hijos, ciudad que tenemos que cuidarla y enseñar a cuidarla…pero esto no es obstáculo para recordar la que se nos fue.
La confrontación de fotografías es un buen ejercicio para ver ver como la ciudad va cambiando. Rafael recuerda alguna vez haber pasado siete horas mirando una misma foto. Para él observar va más allá de apreciar. Es la capacidad de poder reconocer e interpretar lo que las otras personas no ven. Su conocimiento en cuanto a la digitalización de archivos nace un día cuando conectó un tocadiscos de carbón a la computadora.
En el lapso de veinte años ha logrado recopilar alrededor de 70 000 archivos de música entre: 20 000 boleros, tangos, música ecuatoriana tocada en el órgano de la Iglesia de San Francisco, música gospel; en inglés y en francés. Reconoce Rafael la importancia y el potencial que tuvo a partir de eso la computadora y reconoce sus limitaciones, ‘pues su generación no nació con la computadora bajo el brazo’.

 

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Un palacio italiano inspirado en el mar Atlántico

Un palacio italiano inspirado en el mar Atlántico

El gran bosque tropical cubría la fachada de la mansión invernal del magnate estadounidense James Deering construída entre 1914 -1916. Era tiempo de retroceder el reloj e imaginar el esplendor de la Villa Vizcaya inspirada en las profundidades del océano.

El lugar estaba diseñado para llegar por el mar. ‘The Large’ como llamaba James a la entrada principal, era una escultura acuática de 158 metros de largo que tenía la forma de una gran barcaza y funciona como rompeolas. Fue creada con piedras propias de la Florida y servía para recibir a los invitados.
‘el arquitecto F. Burrall Hoffman diseñó el palacio pensando en que la llegada iba a ser por mar, de ahí la gran terraza con escalinata y los embarcaderos de estilo veneciano, con enormes góndolas en piedra coralina, situadas delante de la fachada principal’

Dragones que emergen de las profundidades como apliques, dioses del océano soportando lámparas y mounstruos marinos decorando las fuentes del jardín interior.

Deering en la época dorada de Estados Unidos convirtió su casa en una infinito espiral, refugio para resguardar su arte.

Miembro de la familia propietaria del que fue el mayor fabricante de maquinaria agrícola de Estado Unidos, International Harvester- Deering Harvest Company, creó un palacete estilo neorrenacentista italiano similar a la Villa Rezzonico – Bassano del Grappa en la Provincia de Vicenza, Italia. Esta vez a orillas del Atlántico.

El proyecto se inauguró con una gran fiesta el 25 de diciembre de 1916. Entre los hermosos jardines laberínticos diseñados por el colombiano Diego Suarez.

Las sirenas habrían bailado bajo la luna llena. Las 72 hectareas que tenía originalmente estaba distribuídos entre los jardínes, estanques, piletas y lugares de recreación.

Deering creó el lugar pensando en ser un espacio autosustentable.
Para 1922 Vizcaya contaba con un pequeño pueblo en el lado oeste. Sobre la actual Sotuh Miami Ave. El lugar tenía campos de pastoreo y cultivo, lechería, gallinero, establo, invernadero, taller de mecánica, carpintería y pintura.
Un santuario de antiguedades
La casa fue construída por los arquitectos F.Burrar-Hoffman de la mano del artista Paul Chaflin quien se encargó de los detalles importantes.

Más de 70 salas albergan obras de arte europeo, asiático y americano, algunas de ellas con más de dos milenios de antigüedad.

En el lugar se conservan los muebles originales y piezas adquiridas por Deering en sus viajes por Europa.
‘La decoración de su casa evoca lugares y tiempos lejanos, mientras que los elementos constructivos (granito, coral, etc.), las plantas y el terreno, reflejan el deseo que Deering tenía de presentar a Miami como un paraíso. Los jardines son notables porque son una mezcla bien lograda entre la estética europea y la exuberancia subtropical de la Florida’.

El patio interior lleno de plantas crea un oasis fresco mientras las salas a su alrededor, de estilo barroco, cargadas con objetos de infinitas texturas me llevaban a imaginar la vida frente al mar.

Esa constante repetición de formas circulares y su interacción entre los jardines y el ser.
‘En la villa se usó una ingente cantidad de piedra caliza cubana, mucha de la cantera de Jaimanitas y también muchas tejas de antigua manufactura colonial que se trajeron de la cercana Cuba’

En el exterior la vegetación y el diseño de los jardines crean la atmósfera perfecta entre la elegancia de las formas clásicas y el frondoso verde del trópico.

Esculturas en medio del bosque y espacios de teatro a cielo abierto hacen del jardín un lugar perfecto para disfrutar junto al sonido del mar.

Fue abierta al público en 1953 como Museo de Arte del Condado Dade. En 1994 fue designada como Monumento Histório Nacional.
La casa ha sido sede de la Cumbre de las Américas en 1994 y también escenario de varias películas como Ace Ventura, detective de mascotas.

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Sevilla y la luz

Sevilla y la luz

Llegar a un espacio es entender por donde entra la luz. Pocas veces viajo con iluminación artificial. Existe un gusto particular por las texturas orgánicas que la luz del sol crea sobre las fachadas y los colores que se forma al reflejar sobre superficies de otros colores. Esta serie es un recorrido por Sevilla. La hermosa ciudad influenciada por la cultura musulmana donde el gran dios amarillo re cubre sus paredes.
Feliz re inicio de ciclo.
¡Bienvenidos al viaje!